IMPUREZAS EN EL NOVIAZGO ENTRE CRISTIANOS

La historia de Ligia y Fredy… Catástrofe anunciada.

Ligia y Fredy comenzaron de novios hace once años, como todos buenos cristianos, le pidieron orientación a sus Pastores, oraron mucho antes de entablar esa relación y no tomaron una decisión hasta sentir que era el momento indicado.
Cuando comenzaron su noviazgo todo era color de rosas, cada momento que pasaban juntos era para recordar y enmarcar en la memoria de cada uno de ellos. Se veían siempre felices, sonreían todo el tiempo, podían pasar horas y horas charlando siempre con muchos nuevos temas de conversación.

A veces se dormían casi de madrugada hablando por teléfono o mensajeandose, no querían perderse ni un solo momento de estar juntos.

Fredy todavía recuerda la primera vez que tomo de la mano a su amada Ligia y él lo relata de la manera siguiente: “Mi mano temblaba, me sentía muy nervioso, estaba helado, sentía como muchas mariposas en mi estomago, tomarla de la mano por primeras vez fue una de las experiencias que nunca olvidare”.

AL DIOS NO CONOCIDO

HECHOS 17:22-34
22 Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; 23 porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. 24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, 25 ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.

¿POR QUE MURIÓ JESÚS?

Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Salmo 27:2
Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían de sobrevenir, se adelantó y les dijo: ¿A quién buscáis? Juan 18:4.
Algunas obras literarias presentan la muerte de Jesús como la de un mártir, de una víctima de la maldad de los hombres. Es cierto que Jesús fue condenado injustamente por tribunales inicuos. Pero él libremente aceptó morir, cumpliendo la obra que el Padre le había dado para hacer, la única obra que podía salvar a los hombres de sus pecados.

ESPERAD EN LAS PROMESAS DE DIOS

SALMOS 119:81-88
81 Desfallece mi alma por tu salvación, Mas espero en tu palabra. 82 Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás? 83 Porque estoy como el odre al humo; Pero no he olvidado tus estatutos. 84 ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen? 85 Los soberbios me han cavado hoyos; Mas no proceden según tu ley. 86 Todos tus mandamientos son verdad; Sin causa me persiguen; ayúdame. 87 Casi me han echado por tierra, Pero no he dejado tus mandamientos.

ENTENDIENDO MI IDENTIDAD CON CRISTO

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura (nueva creación) es; las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas. 2 Corintios 5:17
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. Salmos 51:10
El Espíritu Santo nunca toma vacaciones. El Espíritu Santo nos conoce, sabe de nuestros ladeos y torceduras y hasta acomoda el escenario para que nuestras caídas no sean de plano y podamos levantarnos rápidamente y continuar animando nuestra vida cristiana y animando a otros a que sigan a Cristo. Para que esto suceda y tenga un verdadero significado en tu vida, será necesario que el Espíritu te revele una verdad que el enemigo ha tratado de ocultarnos durante siglos y por tanto sigue siendo una asignatura pendiente de aprobar en el currículo del cristiano moderno: el Espíritu de Dios te ha dado una nueva identidad, una increíble identidad que te libera de todo tipo de ataduras y te permite disfrutar a plenitud los deleites del Señor. El deleite de su Gracia es una inmensa bendición.